La angustia es una respuesta psicológica y suele aparecer como reacción ante los síntomas de la ansiedad, el miedo o un peligro desconocido (por lo general imaginario).
Es un estado emocional intenso interpretado como muy desagradable e insoportable.
La interpretación que hacemos de los síntomas genera un aumento de la sensación de esos síntomas y produce un dolor emocional casi insoportable.
La tristeza es una emoción que acompaña a la persona frente a la pérdida o a un duelo, sea de un ser querido o de un proyecto en el que trabajamos y que no resultó como esperábamos, la pérdida de un trabajo, etc.
En cambio la angustia es una respuesta psicológica que genera una sensación de malestar emocional insoportable. La angustia no se trata de amenaza real hacia la persona pero sí nos muestra que la persona tiene un tema no resuelto que le genera estos síntomas. Es por esta razón que consideramos que la angustia, en cierta forma, nos protege porque nos demuestra que hay “algo” que no podemos comprender y procesar y, de esta forma, nos permite trabajarlo.
Hay diferentes formas de trabajar con la angustia:
El primer paso es aceptar que tienes que hacer un cambio y empezar a conectar con tus emociones para generar un cambio positivo en tu vida.
